Un viaje que combina ciudades vibrantes, pueblos costeros, viñedos, safari y experiencias que se viven mejor acompañadas. Diez días para descubrir, emocionarse y disfrutar sin preocuparse por nada.
Naturaleza y vida urbana conviven entre montañas, océano y barrios llenos de energía. Un pueblo costero encantador, blanco y azul, frente al Atlántico, para bajar el ritmo, disfrutar de la simpleza, caminar sin apuro y compartir momentos frente al mar. Viñedos, paisajes cuidados y una experiencia sensorial entre vinos, gastronomía y naturaleza. Y safaris en una reserva privada con encuentros inolvidables con la fauna africana.
¿Estás preparada para viajar a paso lento, conectando con la naturaleza y la adrenalina?






















