¿Cómo es viajar con un grupo solo de mujeres?

Por Cynthia Valenti

Desde mi primer viaje en grupo como coordinadora a los 21 años, me llamo mucho la atención que la mayoría de los viajeros siempre eran mujeres y que, si bien somos todos iguales, a la hora de viajar hay algunas diferencias entre hombres y mujeres. 

Para empezar, nosotras tenemos otro ritmo y otras curiosidades. A veces a los hombres,  después de unos días de seguirnos el ritmo, tiran la toalla y se empiezan a quejar de las tres horas que podemos estar dentro de un mercadillo, escalando alguna montaña para después tirarnos en tirolesa, visitando museos o aprendiendo a cocinar la gastronomía local o alguna danza exótica.

Las mujeres también disfrutamos mucho de viajar solas o entre otras mujeres. Nos une la sensibilidad para la vida y para los destinos que elegimos.

Amamos viajar con nuestra familia o amigos pero una vez al año (por lo menos) nos tomamos unos días para disfrutar de nosotras.

Los viajes en grupo no tiene que ver con que estamos solas y no tenemos con quien viajar, tiene que ver con compartir destinos, experiencias o pasiones en común.

Es muy gracioso como vienen con distintas expectativas, siempre me dicen, yo pensé que íbamos a ser todas divorciadas o todas sin hijos o todas mayores de tal edad. Cada una viene con su bagaje, y lo cierto es que a los grupos se suman mujeres desde 21 años hasta 80 años, dependiendo el destino y la dificultad del viaje. Y esa variedad de edades y de estado civil o de vida o de capacidades diferentes es lo que hace que los viajes entre mujeres sean sanadores y mágicos, por los menos mi experiencia con Locas por el Mundo me demuestra eso.

Nosotras viajamos para pasarla bien y nuestra meta es que todas se vuelvan a casa con una experiencia inolvidable y llena de amigas nuevas. Hasta ahora lo vamos logrando por suerte! Amamos ver como después de que volvemos, muchas pasajeras se siguen viendo e incluso viajan juntas a otro destino, habiéndose conocido en nuestros viajes.

El primer dia encontrarte con alguien en la habitación que nunca viste en tu vida es algo desafiante, pero a los dos días es maravilloso ver la complicidad que tienen. ¡Hasta parece que se conocen de toda la vida! Nos esforzamos mucho para que compartan con mujeres con las mismas inquietudes. Igualmente, nos lo hacen muy fácil, ya que todas vienen con mucha alegría y con ganas de pasarla bien.

Lo más importante como coordinadora para viajar en grupo es lograr el respeto por el otro. Yo siempre explico que estamos, las ansiosas como yo que llegamos 10 minutos antes a cualquier cita, y las más relajadas que llegan 10 minutos después. Lo importante cuando viaja en grupo respetar los tiempos de todas, ya que todo está cronometrado a la perfección para poder disfrutar tranquilas sin tener que estar a la corridas. Es importante la puntualidad. Y por otro lado, es fundamental la paciencia. A veces somos 18, todas llegamos cansadas y queremos nuestras habitaciones rápido a la hora del check in. Pero es tan lindo ver que, sin tener que pedirles, muchas ceden sus lugares para que las mayores del grupo o alguna q se siente mal pasen primero.

El respeto, el compañerismo, la buena educación y sobre todo la empatía es fundamental a la hora de viajar en grupo.

Por eso es realmente muy importante ser honesta con vos misma a la hora de viajar en grupo, ya que no es para todos. 

El viaje a India y Bali del 2019 donde eramos 14 fue sanador para las todas, no solo porque si vas a la India ya tenes una sensibilidad particular, sino porque el grupo humano que se formó tenía una empatía increíble. Varias de nosotras habiamos pasado situaciones muy difíciles en la vida y allí estábamos las 14 para apoyarnos en el momento que alguna se quebraba o emocionaba. En la India tenes las emociones a flor de piel y la verdad tener 14 personas llenas de amor cuidándose no tiene precio, son experiencia únicas.

Algunas de las chicas prefieren pagar habitación single y a la hora de descansar tener un espacio solo para ellas, esa es una opción válida también. Durante el día están con el grupo, pero saben que cuando lo precisen pueden contar con un espacio solo para ellas. Muchas de nosotras ya estamos acostumbradas a vivir solas y a veces todos esos días juntas las 24 horas puede ser un poco agotador. 

Charlas hasta altas horas de la noche, lágrimas de emoción, lágrimas de que nos vamos a extrañar, de agradecimiento por lo vivido, son casi infaltables en los viajes de mujeres ya que somos seres extremadamente sensibles, empáticas y contenedoras entre nosotras.

También son infaltables el llanto de risa. Siempre hay alguna muy cómica que sale con sus ocurrencias haciendonos reir hasta que nos duele el estomago.

Viajar en un grupo de mujeres es una experiencia extraordinaria, te volvés llena de amigas y de una energía renovada. Lo que es seguro que siempre va a haber una Loca por el mundo lista para la próxima aventura.